5 mitos sobre la paternidad que tu pareja y tú deberías saber. ¡Que no te engañen!

mitos de la paternidad

Si tu pareja es como la mayoría de los papás recientes o los que están a punto de serlo, probablemente tenga algunas ideas sobre lo que significa ser papá. Esas ideas surgen de las experiencias con su propio padre y de lo que él cree que la sociedad espera de ellos. Desafortunadamente, hay pocos recursos para ayudar a los hombres a tratar estos temas o para cuestionar los mitos más comunes. Sin embargo, cuanto más examine y entienda sus propias expectativas acerca de ser papá, mejor será su probabilidad de convertirse en el papá que desea ser. Así que este post va dedicado a ellos, ¡a los futuros papis!

Tal vez el mayor de los mitos sea creer que existe una sola definición de lo que significa ser un “buen papá”. No es así. Vas a elaborar tu propia idea de lo que significa ser papá de manera que se ajuste a tus necesidades y las de tu familia y para ello, hace falta tiempo. Aquí te presentamos otros cinco mitos sobre la paternidad bastante comunes:

Mito 1: Sólo los sentimientos de la madre son importantes

El maravilloso cuerpo de la mujer cambia durante el embarazo y la atención que se presta al proceso del nacimiento nos haría pensar que sus sentimientos son lo único que cuenta. Tu preocupación por la salud física y mental de ella es importante ahora y durante el período posparto, pero también lo son tus sentimientos.

Es sencillo para el futuro papá hablar con entusiasmo sobre los aspectos positivos de la paternidad. Mucho más difícil es expresar los igualmente importantes — e inevitables — sentimientos de miedo y aprensión. ¿Me desmayaré durante el parto? ¿Habrá complicaciones médicas? ¿Cómo cambiará nuestra relación? ¿Podré dedicarme a mi profesión y ser el padre que quiero ser?

Tu pareja necesita que le cuentes cuáles son tus sentimientos y tú necesitas expresarlos. Muchos hombres se callan sus miedos acerca del embarazo y la paternidad porque no quieren agregar más problemas a sus parejas. No tengas miedo de causarle preocupaciones. La mayoría de las mujeres ansían tener este tipo de interacción, y saben que convertirse en padre conlleva desafíos. Compartir tus miedos con tu pareja los hará sentirse más unidos.

También puedes hablar con otros futuros padres, leer un buen libro acerca de la paternidad y buscar apoyo en clases o grupos para padres. Date permiso para expresar tanto tus sentimientos de vulnerabilidad como de alegría. Al expresar tus preocupaciones durante el embarazo y los primeros momentos de tu paternidad, desafiarás el mito de que sólo los sentimientos de tu pareja son importantes y sentarás las bases para ser un papá más activo.

Mito 2: Los hombres no saben cómo cuidar al bebé

mentiras y verdades de la paternidadEsta es una gran mentira que impide que los papás formen una relación estrecha con sus bebés y causa innecesaria ansiedad en las nuevas madres, que temen que los hombres no sean capaces de cuidar a los recién nacidos. Incluso el doctor Spock, pediatra y autor de varios bestsellers, advertía en su primer libro que los hombres tienen cierta “torpeza” para el cuidado de los bebés, pero cambió de opinión en los libros que siguieron. Tú también deberías hacerlo. Ahora sabemos que un papá puede ser la persona que se encargue del bebé la mayor parte del tiempo, como sucede en algunas familias donde optan por ese arreglo. Se aprende a ser padre sobre la marcha y esto vale tanto para los papás como para las mamás. Si le dedicas tiempo a tu bebé, aprenderás a detectar cuáles son sus necesidades. Para asegurarte de que así sea, pídele a tu pareja que salga de la habitación de vez en cuando o elige una tarea propia del cuidado de tu bebé para que sea tu exclusiva responsabilidad. Hazle ver a tu pareja que eres capaz de cuidarlo.

Mito 3: Los recién nacidos no necesitan a su padre

La intensa conexión entre tu pareja y tu bebé, especialmente si está dándole el pecho,— puede hacerte dudar que tu pequeño realmente te necesita. Quédate tranquilo porque sí que te necesita. Eres una persona importante en su vida, y estar contigo le resulta reconfortante y tranquilizador. Para establecer vínculos con tu bebé, álzalo, mécelo y arrúllalo, pero espera hasta que termine de comer, para captar toda su atención. Estar con él cuando termina de comer también le da a tu pareja la oportunidad de recuperar energía después de haberle dado pecho.

Puedes ayudar a alimentar a tu bebé si tu pareja se saca leche y la pone en un biberón. Y puedes ayudar a tu bebé de forma indirecta al ayudar a tu pareja con las tareas del hogar. Aliviar su trabajo significa cuidarla y permitirle compartir más tiempo tranquila con el bebé. Recuerda, tú eres importante para toda familia.

Mito 4: Los hombres que se dedican a los hijos no triunfan en su vida laboral

A los hombres se los educa para hacer del trabajo la principal fuente de valoración y autoestima. El mensaje subliminal de la sociedad es que los hombres que hacen sacrificios y eligen a la familia por encima del crecimiento profesional lo hacen porque no pueden triunfar en el plano laboral. Pero estamos comenzando a ver un cambio radical en las normas culturales. Cada vez más hombres encuentran la paternidad gratificante, y eso está mejorando el estatus de los padres. Algunos hombres están cambiando el avance profesional por tiempo con la familia porque valoran la satisfacción que encuentran en la paternidad, y no porque no sepan abrirse camino en el mercado laboral. Cada vez más hombres sienten que ser buenos padres es un logro significativo en su vida y eligen hacer de ello su prioridad porque así lo desean.

Mito 5: Estás destinado a ser igual que tu padre

Tu padre cobrará un nuevo significado cuando te conviertas en papá. Es natural reflexionar acerca de la historia propia y pensar que, para bien o para mal, uno seguirá los pasos de su padre. Pero no es necesario que tu padre sea el modelo primario que elijas seguir. Él es simplemente uno de los factores que influirán en qué tipo de papá vas a ser. Considera todas las demás personas que te han guiado a lo largo de tu vida, incluyendo maestros, entrenadores, amigos, tíos, hermanos y, a partir de ahí, elabora tu propia identidad como papá.

Tú también debes elegir lo que es mejor para tu familia. Trata de ver la paternidad como un rol en el que mejoras a medida que exploras las posibilidades. Puedes tomar las experiencias positivas de tu historia familiar y enriquecerlas de formas que tu padre jamás hubiera imaginado. Aun así, si aún no has alcanzo esa fase y tu pareja y tú estáis intentando ser papás… hay preguntas contestadas por el equipo médico de Dudas de Mujer que pueden ayudarte a salir de dudas. ¿Qué te ha parecido?

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