Caries: qué son y por qué se producen

A la hora de hablar de las principales consecuencias de no mantener hábitos correctos de higiene bucal, una de las primeras que suele venir a la mente es la aparición de las temidas caries.

A pesar de que cada vez existe una mayor concienciación acerca de la importancia de la higiene bucal para prevenir enfermedades e infecciones en la boca, lo cierto es que, tal y como afirma el Consejo de Dentistas: “La caries dental es el proceso más frecuente de las 291 enfermedades más comunes en el mundo. En España hay 371 millones de dientes afectados por las caries”.

¿Qué es una caries?

En la cavidad bucal habitan una serie de bacterias formando lo que, comúnmente, se conoce como placa bacteriana. Ésta se adhiere a los dientes y, a partir de los restos de alimentos que quedan en la boca tras la ingesta de comida, produce un ácido que, poco a poco, va desmineralizando los tejidos que forman parte del diente: esmalte y dentina, éste último también conocido como marfil. De esta manera, se crean cavidades y hendiduras en el diente que favorecen la proliferación de más placa y provocan la aparición de las caries.

Aunque el desarrollo de la caries pasa por diferentes fases, es imprescindible que, en el momento en que detectemos que podemos tener el inicio de una, acudamos directamente al profesional odontólogo. Una vez que se ha producido el deterioro del esmalte y de la dentina, si las bacterias consiguen llegar a la pulpa del diente, formada por nervios y vasos sanguíneos, será necesario realizar una endodoncia: eliminar la pulpa del diente y sellarlo mediante un material inerte.

Hábitos correctos de higiene bucal

Hoy en día existen una gran cantidad de medidas que podemos llevar a cabo para realizar una correcta higiene bucal y evitar la aparición de caries y otro tipo de infecciones.

  • Cepillarse los dientes diariamente después de cada comida. De esta manera eliminaremos los restos de comida que se quedan en la boca tras la ingesta.
  • Emplear, en la medida de lo posible, otros productos de higiene bucal como hilo dental, para limpiar la zona interdental y colutorios que ayuden a finalizar la limpieza. Además, en el caso de que tengamos mal aliento, hay productos específicos que, además de limpiar, nos ayudan a combatir la halitosis.
  • Evitar el consumo de productos azucarados. En el caso de incluirlos en nuestra dieta, es imprescindible que nos lavemos los dientes tras su consumo. 
  • Acudir, al menos, una vez al año a tu dentista. De esta manera nos aseguraremos un adecuado control del estado de nuestra boca.

 

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