Ejercicios para tratar la eyaculación precoz

La eyaculación precoz es uno de los problemas que más puede afectar a las relaciones de pareja. Afecta a más del 20% de los hombres en España y, en la actualidad, hay diferentes tipos de tratamientos que ayudan a los hombres a alargar el tiempo de eyaculación en el acto sexual. Aparte de los tratamientos farmacológicos, existen una serie de ejercicios que, llevados a cabo de forma rutinaria en un periodo largo de tiempo, ofrecen resultados satisfactorios en lo que respecta al aumento del tiempo hasta la eyaculación en el acto sexual. Entre estos podemos distinguir: 

Ejercicios de masturbación

 Una forma de trabajar el tiempo de la eyaculación precoz es mediante la masturbación. El proceso que hay que seguir es sencillo: realizar una masturbación normal, pero con la salvedad de que, en el momento en que se vaya a producir la eyaculación, parar, consiguiendo que la eyaculación no se llegue a producir. Tras esto, hay que dejar pasar unos minutos de “relajación” y empezar el proceso de nuevo. 

Ejercicios de Kegel

Aunque son un tipo de ejercicios que suelen asociarse más a las mujeres, también están muy indicados para tratar la eyaculación precoz en los hombres. Mediante ejercicios de contracción y relajación de los músculos pélvicos, se produce el fortalecimiento de estos músculos mejorando, de esta manera, el control de la eyaculación.

Ejercicios de respiración

Ser consciente de nuestra respiración es muy importante y tiene mucha relación con nuestro rendimiento sexual. Controlar la respiración ayuda a mejorar la consciencia de uno mismo, la concentración, a aliviar el estrés, controlar el ritmo, etc. Disciplinas como el yoga o el pilates nos pueden ayudar a controlar este aspecto de nuestro día a día.

Realizar deporte 

El deporte no sólo te ayudará a mejorar tu condición física y mejorar tu salud, sino que repercute directamente en tu rendimiento sexual. Tu estilo de vida es muy importante y el deporte ayuda a mejorar la condición física, a trabajar la concentración, la respiración, etc. En general, la práctica de cualquier deporte va a repercutir positivamente en nuestras relaciones sexuales.

Si además de realizar estas pautas que os hemos comentado estás interesado en llevar a cabo un tratamiento farmacológico, es importante que hables con tu médico de confianza y le expongas la situación. Él te recetará el tratamiento más adecuado teniendo en cuenta tu estado de salud y circunstancias personales.

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