El estrés afecta a tu salud bucal más de lo que crees

En la sociedad actual existe una mayor predisposición a padecer situaciones de estrés o ansiedad que en épocas anteriores: las dificultades económicas, los problemas familiares, la rapidez a la que evoluciona el mundo hoy en día y la necesidad de adaptación, etc., suelen ser factores implicados en el desarrollo de estas patologías, las cuales están cobrando cada vez más importancia al ser catalogadas como enfermedades crónicas.

Actualmente, más de 12 millones de españoles afirman sufrir estrés de manera habitual. El estrés es un tipo de estado mental que afecta no sólo al cerebro, sino que tiene sus consecuencias a nivel físico. Una de las secuelas menos conocidas del estrés es que puede ser el causante de que la persona en cuestión desarrolle mal aliento, conocido científicamente como halitosis.

Relación entre estrés y el desarrollo de mal aliento

Tal y como afirma el Instituto del mal aliento: “Casi un 15% de los pacientes afirman detectar un agravamiento de su halitosis en situaciones de estrés”. Esto se debe a que, en estas circunstancias, disminuye la secreción salival.

Las personas suelen segregar al día alrededor de 1,5 litros al día, disminuyendo su cantidad durante la noche. Entre las principales funciones de la saliva se encuentra participar en la trituración de los alimentos, se encarga de lubricar y mantener húmeda la cavidad bucal, ayuda a la cicatrización de los tejidos orales y a mantener un pH neutro en la boca y, sobre todo, la saliva es uno de los mecanismos de defensa de las personas ante la aparición de caries.

Cuando la cantidad de saliva presente en la boca disminuye, lo cual puede acontecer en situaciones de estrés, entre otros motivos, se puede producir un aumento en el número de caries, dificultades a la hora de masticar o tragar, etc. En el caso de que creas que puedes estar padeciendo un episodio de estrés, es aconsejable que visites al profesional médico pertinente.

Consejos para prevenir la halitosis

A continuación, compartimos una serie de hábitos diarios que te pueden ayudar a combatir la halitosis.

Lavarse los dientes, la lengua y las encías después de cada comida. Si, además, podemos emplear hilo dental y colutorios que ayuden a finalizar la limpieza, nuestra salud bucal lo agradecerá.

Beber, al menos, dos litros y medio de agua al día. Con esta ingesta de agua se favorecerá el desarrollo de la saliva y ayudará a mantener en buen estado la salud oral.

Acude al dentista, al menos, una vez al año y siempre que sospeches que puedes tener un problema bucal. Él se asegurará de que tu boca se encuentra en buen estado y así poder prevenir el desarrollo de enfermedad periodontales.

En la actualidad existen colutorios específicos para combatir el mal aliento, como los colutorios CB12, que, además de contribuir en la limpieza de la boca, neutralizan el mal aliento durante doce horas.

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