Los emolientes, básicos en el control y cuidado de la dermatitis atópica

La dermatitis atópica o atopia es una enfermedad inflamatoria de la piel, sin cura, de curso recurrente cuyos 3 síntomas más característicos son picor, piel seca y lesiones eccematosas. Esta patología impacta a menudo en la calidad de vida de quienes la sufren ya que impide el uso de ciertos tejido en la ropa y presenta prurito continuado. Sin embargo, hay ciertas medidas que ayudan a prevenir los brotes. Te explicamos cómo.

En primer lugar, es necesario que los afectados o sus cuidadores, en caso de que aquellos sean niños, identifiquen bien los periodos de interbrote, que son cuando no hay picores ni lesiones eccematosas, de los periodos de brote. Luego, hay que prevenir los brotes evitando los desencadenantes y, por último, se recomienda restaurar y mantener la barrera de la piel con emolientes específicos para esta patología.

Evitar los desencadenantes

Todavía se desconoce qué causa la dematitis atópica, pero se han identificado dos componentes que predisponen a sufrirla como son factores genéticos y tener antecedentes familiares. Si uno o los dos progenitores han tenido dermatitis atópica el riesgo de presentar la enfermedad en los hijos aumenta de 2 hasta 5 veces. También se sospecha de la influencia de factores ambientales, como la contaminación por lo que sería importante evitarla en lo posible.1-4

“La Dermatitis Atópica es un problema de salud creciente, afecta a una quinta parte de la población en países desarrollados.2,3”

Para prevenir los brotes se han identificado como desencadenantes más frecuentes cosméticos, ropa (tejidos de lana y sintéticos), ácaros, polvo, detergentes, jabones y cambios de temperatura.1,4,6 Además, se ha visto una tendencia  a desarrollar con el tiempo alergia a alimentos, asma y rinitis alérgica y, de hecho, 7 de cada 10 pacientes con atopia grave desarrolla asma.3,4

Controlar los brotes atópicos protegiendo la piel

Es en los periodos de brote cuando aparece el picor y surge el riesgo de la infección de las lesiones de la piel ya que su barrera protectora se ve afectada por el brote, pica y el paciente se rasca, llegando incluso a hacerse pequeñas heridas. Por esto, los profesionales sanitarios apoyan la idea de que un tratamiento adecuado y temprano que restaure y mantenga la barrera de la piel puede evitar el desarrollo de esta marcha atópica.

“La Dermatitis Atópica afecta a 2 de cada 10 niños, y en adultos a entre 1 y 3 de cada 100”1-3


Además, los brotes atópicos impactan notablemente en la calidad de vida del paciente y de la familia. Los brotes atópicos pueden alterar el descanso nocturno, repercutir a nivel económico, reducir el rendimiento escolar y laboral, y se asocian con ansiedad y depresión. El control del picor es pues una prioridad en el tratamiento de la dermatitis atópica.1,4,7,8

El uso de emolientes es prioritario

Para restaurar y mantener la barrera de la piel los dos pilares básicos son los emolientes, como la urea, y el control de la inflamación.6,8 Además, las guías recomiendan utilizar emolientes aunque no tenga lesiones porque proporcionan múltiples beneficios para la piel:6

  • Ayudan a reducir la pérdida de agua de la piel
  • Mantienen la humedad en las diferentes capas
  • Proporcionan protección frente a la entrada de irritantes
  • Mantienen la piel firme y elástica
“Según un estudio español el 23,2% de los adultos y el 17,2% de los pacientes pediátricos no aplican emolientes para la hidratación de la piel.1”

Existen productos especialmente desarrollados para un alivio rápido del picor, que aportan hidratación intensa y además permiten reducir el uso de corticoides tópicos, como la crema y la loción corporal de BalneumPlus®. Estos productos están recomendados para el uso diario de toda la familia gracias a su fórmula de fácil absorción, sin colorantes, sin perfumes y sin parabenos.9

 

Bibliografía:

  1. Ortiz de Frutos FJ, et al. Dermatitis atópica desde la perspectiva del paciente: desencadenantes, cumplimiento de las recomendaciones médicas y control de la enfermedad. Estudio DATOP. Actas Dermosifiliogr. 2014;105(5):487-496.
  2. Silvestre Salvador JF, et al. Atopic Dermatitis in Adults: A Diagnostic Challenge. J Investig Allergol Clin Immunol. 2017;27(2): 78-88.
  3. Armengot-Carbo M, et al. Filagrina: papel en la barrera cutánea y en el desarrollo de patología. Actas Dermosifiliogr. 2015;106(2):86-95.
  4. Avena-Woods C. Overview of Atopic Dermatitis. Am J Manag Care. 2017;23:S115-S123.
  5. Cork MJ, et al. Epidermal Barrier Dysfunction in Atopic Dermatitis. Journal of Investigative Dermatology. 2009;129:1892-1908.
  6. National Collaborating Centre for Women’s and Children’s Health (NCC-WHC). Atopic eczema in children management of atopic eczema in children from birth up to age of 12 years. Clinical guideline. 2007.
  7. Sanchis C, et al. Fundación Piel Sana – Wikiderma. Dermatitis atópica. Disponible en: http://fundacionpielsana.es/wikiderma/dermatitis-atopica [acceso: 23/10/2017].
  8. Gómez-de la Fuente, E. ¿Se puede prevenir la dermatitis atópica? Actas Dermosifiliogr. 2015;106(4):278-284.
  9. Información disponible en: http://exeltis.es/sites/default/files/archivos/productos/dermatologia/plus/crema_locion/+INFO.pdf?23052017 [último acceso: 22/10/2017].
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