Mal aliento por las mañanas: ¿Por qué se produce?

El mal aliento al levantarse es un fenómeno que se produce cuando las personas se despiertan tras un sueño prolongado con un aliento desagradable y con sensación de sequedad en la boca. Despertarse con estas características bucales es algo normal que le ocurre a la gran mayoría de la población.

Es habitual que, nada más levantarse, muchas personas acudan al baño a cepillarse los dientes para paliar los efectos que ha tenido la noche para su aliento. La halitosis nocturna se produce porque, cuando dormimos, al no introducir ningún tipo de comida ni líquido durante un período largo de tiempo, el flujo de saliva, el cual se encarga de humedecer y limpiar la boca neutralizando los ácidos producidos por la placa bacteriana, disminuye de forma natural. Este hecho conlleva que la boca se reseque y que la placa tenga más oportunidades para reproducirse y proliferar.

Circunstancias que empeoran el mal aliento

Aunque, como se ha comentado previamente, el mal aliento que aparece por las mañanas es algo habitual, hay una serie de comportamientos que pueden potenciar su aparición y sus consecuencias. Entre ellos, cabe destacar:

  • Roncar o dormir con la boca abierta, ya que favorece el desarrollo de la sequedad bucal.
  • Independientemente de todos los aspectos negativos que tiene el tabaco para nuestro organismo, la acción de fumar afecta de forma directa a nuestra boca, ya que ésta es la forma a través de la cual lo introducimos en nuestro cuerpo. El tabaco agrava la sequedad bucal y provoca irritación de las mucosas de la boca, así como de las vías respiratorias. Todas estas consecuencias favorecen la aparición del mal aliento.
  • No tratar las enfermedades de las encías. Son uno de los principales motivos que desencadenan la aparición del mal aliento: enfermedades como gingivitis, periodontitis, caries, etc. Por este motivo es fundamental seguir unos hábitos de limpieza adecuados y visitar a tu dentista, al menos, una vez al año.
  • No beber la suficiente cantidad de agua. Ya que es otra de las razones que favorece la sequedad bucal. Por este motivo, es aconsejable beber un vaso de agua antes de acostarse y evitar bebidas azucaradas o con cafeína.
  • No cepillar adecuadamente la boca. Si no nos cepillamos los dientes correctamente, es muy probable que se queden restos de comida entre la lengua y los dientes, lo que favorecerá la actividad de la placa bacteriana y se potenciará el mal aliento.

 Además de seguir unos hábitos de higiene diarios y acudir a tu dentista de forma regular, actualmente existen colutorios específicos para combatir el mal aliento.

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